La riqueza de sabores y texturas de estos hongos, según la especie, hace de ellos uno de los ingredientes más apreciados por los chefs de la cocina extremeña en Garganta la Olla no solo por sus características, sino por su gran versatilidad a la hora de elaborar deliciosos platos.

¿Sabías que, entre comestibles y venenosas, existen aproximadamente 300 especies de boletus? Crecen principalmente en bosques de pinos, hayas, castaños, robles y entre las jaras. Pero ten cuidado, no todas las comestibles gozan de una buena palatabilidad, algunas tienen un desagradable sabor amargo.

La gran variedad de platos que se pueden elaborar con los boletus los convierte en uno de los reyes de la cocina extremeña en Garganta la Olla, dada la abundancia en dicha región de diversas especies, lo que facilita su degustación en cualquier estación del año. El boletus aestivalis, por ejemplo, brota en pleno verano.

En esta entrada nos vamos a centrar en las comestibles. La más conocida y demandada por su sabor (ligeramente dulce) y su textura, es la boletus edulis, pero a nivel culinario también son muy apreciadas otras especies como la pinophilus, reticulatus, aereus y aestivalis, entre otras que, debido a sus nada desdeñables propiedades, resultan muy agradables al paladar.

Algunas características que diferencian dichas especies son la forma, los colores, las tonalidades del sombrero, la textura y sabor de su carne, el olor, etc.

Ya en los fogones, funcionan muy bien en solitario, como guarnición de cualquier plato o para elaborar revueltos, arroces, cremas, pastas, etc. Uno de los manjares culinarios dignos de ser degustados al menos una vez en la vida es el revuelto de boletus aunque, una vez probado, lo más probable es que no sea la última, sino la primera de muchas.

Desde nuestro Bar - Restaurante Los Leones esperamos que esta información haya sido de tu interés.